Carmen Boniquet

Alicante, 1963

Me confieso adicta a la fotografía desde mi niñez. Lo que empezó como una afición a ver las fotos familiares, ha pasado a ser una obsesión por capturar momentos únicos, efímeros, perpetuarlos y demostrar que ‘nada es para siempre’ es falso.

Descubrir la obra de Sebastiao Salgado, su exposición Trabajadores, en Alicante, supuso un antes y un después para mí.

SEVEN, 2014

(Curso práctico de Proyectos Fotográficos)